lunes, 7 de mayo de 2012

APRENDIENDO A USAR EL BLOG...

Como una forma de familiarizarnos en el uso del blog, y con el objetivo de explorar sus potencialidades como herramienta didáctica, los invitamos a leer el artículo "ESPERANDO A LOS OTROS" (ubicado más abajo en este mismo sitio) y luego EFECTUAR UN COMENTARIO, en este lugar.
Para eso, deben hacer click en "Comentarios"... y comenzar a escribir.
No olviden colocar su nombre y carrera.
Leeremos con mucho gusto sus intervenciones.

2 comentarios:

  1. ALUMNA: ORIANA GARCIA
    CARRERA: PROFESORADO EN LENGUA Y LITERATURA
    ESPERANDO A LOS OTROS:
    Tomar conciencia que “los otros”, que pronto vamos a descubrir en el ámbito escolar, no serán mansos y dóciles, y tampoco pensarán que “nosotros”, somos los poseedores de la verdad absoluta. Creo que, si desde el principio tenemos claro esos puntos, estaremos con la mente abierta, para no pasar el tiempo “esperando a Godot”, y poder lograr una interacción productiva que nos ayude a “provocar y provocarnos”, saber que educación es movimiento.

    LA ADOLESCENCIA, POSMODERNIDAD Y ESCUELA SECUNDARIA
    Es una necesidad primordial conocer al adolescente sus cambios, tanto físicos como psíquicos, sus incertidumbres, miedos, y tener presente que, como docentes, deberíamos ser un nexo con el mundo exterior, ese mundo que muchas veces los usa comercialmente, pero los abandona emocionalmente.
    Nuestra responsabilidad, considero que pasa por acompañar en el camino de transformación y mostrar el abanico de posibilidades que pueden recorrer.

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  2. Maria Fernanda: Lengua y Literatura. Ambos artículos nos llevan a reflexionar sobre grandes temas que atraviesan nuestra vida cotidiana actual y que repercuten en la escuela y en los modos de ser de nuestros jóvenes. Las características de la sociedad de hoy, generan un contexto difícil de sobrellevar para quienes tenemos la tarea de capacitar a las futuras generaciones y si a ello le sumamos la pérdida de valores, el desprestigio profesional y el desvanecimiento paulatino, pero constante de la institución básica “familia”, es lógico pensar que se produzcan, todavía, desencuentros y expectativas desacertadas en el ámbito escolar. Quizá la coexistencia de docentes formados bajo los parámetros anquilosados de la "vieja escuela" del S XIX y alumnos nacidos en una época en donde la escuela intenta aggiornarse, "para poder cumplir con las ¿expectativas? de la sociedad" sea una de las causas. El encomillado y la pregunta, se deben a que, entre otras características de estos tiempos, los clichés y las contradicciones son las grandes vedettes que endulzan nuestros oídos y nos crean la ilusión de que estamos por el camino correcto. Se habla de las expectativas de la sociedad y en realidad, nadie sabe cuáles son realmente esas expectativas (cuando se le pregunta a una persona en la calle, sobre sus expectativas y las de sus hijos, las respuestas son vagas o rozan el idealismo). Se habla de “modelo educativo” y nadie sabe cuál es “el modelo”, en qué consiste, qué objetivos persigue, quiénes lo idearon y a quiénes está dirigido realmente. Se insiste en la necesidad de la capacitación, pero luego no se encuentran espacios para ponerla en práctica.
    Sin dudas, la tarea de educar en estos tiempos es un desafío que pone en juego la totalidad de nuestro ser: debemos enseñar a pensar y a ser críticos, a expresar con claridad las ideas, a trabajar de manera flexible y en equipo, con mentalidad abierta, democrática y respetuosa. Es una tarea ardua, pero muy enriquecedora, tendiente a convertirnos en verdaderos forjadores del cambio.

    Sin dudas, la tarea de educar en estos tiempos es un desafío que pone en juego la totalidad de nuestro ser: debemos enseñar a pensar y a ser críticos, a expresar con claridad las ideas, a trabajar de manera flexible y en equipo, con mentalidad abierta, democrática y respetuosa. Es una tarea ardua, pero muy enriquecedora, tendiente a convertirnos en verdaderos forjadores del cambio.

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